viernes, 27 de agosto de 2010

Será que me hago mayor

Será que me hago mayor, pero ahora que el niño duerme se me ablanda el corazón hasta el infinito y pienso que ya no tiene más allá este ahora. Cuando se despierte probablemente llore porque no es a mi a quien quiere ver cuando se despierta, sino a su madre. Da igual, éso es lo que debe ser, me digo, y ya sé cuánto me quiere cuando me reflejo en su mirada.

Será que me hago mayor, pero cuando le veo andar a esta personita pequeña y frágil, me siento orgulloso de ser una parte de él, o que él sea una parte mía. No quiero que se detenga el mundo en este presente, que sería aún así tan perfecto como lo deseo, sino que quiera que siga rodando, y seguir viendo andar y reir a este trozo de mi alma, aunque él se vaya haciendo más grande y yo termine por marchitarme.

Ser mayor hace tiempo que dejó de tener aquel misterio que revestía visto desde los ojos de alguien que no lo era. Seguiremos en esta rueda, pero no es buena ni mala, ni todo lo contrario. Es aquella en la que rodamos, y en este giro, hoy he visto el más allá, en el sueño de un niño.

Mi niño.

6 comentarios:

  1. Pues, será :D

    Todos nos hacemos mayores, y, eso, deja de tener la magia de aquel "cuando sea mayor..."

    Ahora, ya mayores, nos frotamos los ojos para recuperar la infancia en los pasos titubeantes de nuestros hijos, para intentar atrapar aquel ángel que tuvimos.

    Nada es mejor o peor ahora. Sólo es diferente.
    Y nos toca ser ángeles.

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  2. Me alegra leerte de nuevo.
    Los hijos se hacen tanto uno, que uno no deja de vivir en ellos y vivir de ellos. Se hacen la medida de nuestra vida. Y nos miramos en ellos y nos medimos por ellos.
    Un abrazo fuerte,
    Jose

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  3. Lo amé.

    Y nos hacemos mayores, pero aquel niño del que hablas siempre está allí... Lo importante es no dejarlo de lado.

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  4. la vida tiene diferentes etapas ,hay que pasarlas ....irremediablemente.....es la vida.

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  5. Quilloo, yo estoy vivo. ¿Y tú?
    Abrazos,
    Jose

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